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Yo y la Muffa
Animación
Duración 2’ 35’’
2008

Describo un extraño, vigoroso y
rápido relato de amor entre una linda
cosa, Muffa Rosada (moho) y un
joven de 25 años. El idilio y el
posterior desencuentro que
protagonizan los dos personajes está
arropado por la complicidad de la
canción Love is a losing game de
Amy Winehouse.


video
INTERSTICIOS, ARTE JOVEN 2008
Comentarios por Cristian Prieto- Frey A. Español

Próximamente voy a terminar mi pregrado de artes plásticas y antes de recibir un título universitario mantengo cierto desasosiego, en primer lugar por la manera en la que me pueda ocupar para poder desempeñar un roll moralmente digno como “maestro en artes plásticas” y en segunda instancia, tener la fortaleza para poder consolidar una estructura de trabajo coherente que eficazmente pueda responder a tres principios que personalmente creo han desaparecido o por lo menos descuidado en los planes de formación de una facultad de artes: compromiso, honestidad y respeto, que simplemente obedecen a una construcción de valores.

Recientemente visité la exposición intersticios, arte joven 2008 en las instalaciones del MamBo y los resultados como suele suceder con las iniciativas que promueven las expresiones y expectativas de esta población, finalmente terminaron en deuda, como también la participación de la institución. Las dificultades tienen origen en las dos partes y curiosamente pueden estar retratadas en la cuña radial que promueve el evento “intersticios… una muestra que no tiene fronteras definidas”. Ser joven representa un ánimo diverso, contingente e informe además para esta ocasión la categoría está canalizada por una contradicción, no tener fronteras definidas no es un concepto basado en la libertad sino en el desconocimiento; la falta de fronteras no permite identificar el capital con el que se cuenta, y tener la noción vaga de lo que puede ser, es como no tener nada. Es difícil de entender que nadie quiera abandonar la zona de confort para hacerse responsable del lugar que está ocupando, el museo cumple su cuota con una exposición que escasamente tiene incidencia en un periodo de vacaciones y los participantes tan sólo diluyen sus propósitos a un mundo reducido a realidades que únicamente parecen compartir y entender ellos mismos.

No creo propicio realizar comentarios sobre los trabajos de cada uno de los once participantes de la exposición, si observamos todo el conjunto como una serie de indicios, la muestra desencadena un vacío de valores que no permiten un acercamiento. Como espectador no encuentro canales de comunicación que articulen mis experiencias, por el contrario lo que la muestra provoca es un estado de incertidumbre y sospecha que mantiene una sensación de duda que impide estrechar vínculos afectivos como también de carácter crítico ya que los trabajos terminan envueltos en una tónica ligera y pasajera. El arte es un instrumento que tiene una naturaleza comunicativa y para que se acredite este diálogo nuestro interlocutor no requiere necesariamente de un vocabulario técnico o especializado para poder participar activamente entre una dinámica de observación, los signos representados en formas deben procurar una relación común –compartida- entre quienes las producen y quienes las reciben. Intersticios es un buen nombre para describir una situación intermedia, un vacío que permanece entre la falta de compromiso ético y el esfuerzo, que es lo primero de lo que se percata un espectador.



Respuesta al comentario. Por F.E

DETOURMENT (en español "tergiversación")
Usted escribe de moral y dignidad a propósito de su experiencia en "desempeñar un roll moralmente digno como maestro en artes" y de tres principios necesarios en su performance: compromiso, honestidad y respeto. Éstos se entienden también como una construcción de valores, lo que entendemos como algo "edificante".

Además interpreta como síntoma general del llamado "arte joven" una cierta carencia de valores y una tónica ligera y pasajera, por lo que su performance edificante se entiende como propicio y casi necesario, frente a la descomposición de los antaño valores inamovibles.

A partir de "Intersticios", la exposición del MAMBO, se denuncia por la falta de compromiso ético y la falta de esfuerzo, tanto de los organizadores como de los artistas, lo que nosotros llamaríamos "facilismo". Ante esto no puedo dejar de citar, de cabo a rabo a Zuleta, en su discurso para obtener el título de doctor honoris-causa en psicología de la universidad del Valle:

"La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiesta de manera tan clara como cuando se trata de imaginar la felicidad. Entonces comenzamos a inventar paraísos, islas afortunadas, países de cucaña. Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y por tanto también sin carencias y sin deseo: un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición.
Metas afortunadamente inalcanzables, paraísos afortunadamente inexistentes.

Todas estas fantasías serian inocentes e inocuas, sino fueran por que construyen el modelo de nuestros anhelos en la vida práctica.

Aquí mismo en los proyectos de la existencia cotidiana, más acá del reino de las mentiras eternas, introducimos también el ideal tonto de la seguridad garantizada; de las reconciliaciones totales; de las soluciones definitivas.

Puede decirse que nuestro problema no consiste solamente ni principalmente en que no seamos capaces de conquistar lo que nos proponemos, sino en aquello que nos proponemos: que nuestra desgracia no esta tanto en la frustración de nuestros deseos, como en la forma de desear. Deseamos mal.
(...)
Adán y Eva, tienen el merito original de habernos liberado del paraíso, nuestro pecado es que anhelamos regresar a él"

Yo no sé de moral, ¿moral de quién? Pero si sé que llevar la cabeza alta no tiene precio y eso es lo que entiendo por dignidad, es sobre eso del honor que se fundamenta el heroísmo de los chinos que prefieren el harakiri o de los palestinos e iraquíes. Eso es algo que pone en crisis nuestro sistema de vida dictaminado por la tradición occidental.

Creo que la forma de conducir nuestras vidas y profesiones se rige por dos principios, que no son excluyentes con los enunciados en la primera parte, uno que es energía, entendida como amor, amistad, pasión, adrenalina, la lívido, el dolor y otro, como la domesticación de esa energía, entendido como la persistencia, la constancia, el esfuerzo, lo que resulta del entrenamiento. Y para complementar con la trilogía creo que si hay un principio adicional que es nuevo, al cual tenemos que acostumbrarnos, a la auto-explotación (Fraser) de ser un hombre orquesta (Adarme), o como ya lo he repetido "mantener una posición hibrida" (Ortiz) que se fundamente en la inclusión, no en la exclusión.

Más arriba definimos un carácter edificante en la enumeración de valores, yo creo que eso edificante, si es relativo, pero por otro lado es una meta alta, la construcción: ¡Somos albañiles!, ¡somos educadores!, ¡somos historiadores!, ¡somos analistas visuales!, somos en todo caso ¡un ejemplo para la sociedad!, ¿pero que sociedad?, es el artista ¡un ejemplo para una sociedad nueva! Una sociedad que ha superado los prejuicios de "La sociedad ideal". ¡Me uno a esta causa edificante, con amor, con energía y también con un compromiso por el esfuerzo, y por el entrenamiento! Y me uno desde mi pasión por la bicicleta, por el futbol, por las mujeres bonitas, por la música tradicional y experimental y también desde mi pasión por el conocimiento y el arte. Me uno desde la galería, desde el museo y desde la calle... desde mi barrio, desde mi medianidad... (como se ha vuelto usual entre nosotros decir) .

Bueno para terminar "arte joven" es muchas cosas, y no creo que sea una denominación identitaria, es más bien una categoría de esas que nacen muertas, pero que se sostienen porque no hemos encontrado otra forma más efectiva de referirnos a "eso". Como la cita era de cabo a rabo... me falta el rabo:

"pero en medio del pesimismo de nuestra época se sigue desarrollando un pensamiento histórico, el psicoanálisis, la antropología, el marxismo, el arte y la literatura. En medio del pesimismo de nuestra época surge la lucha de los proletarios que ya saben que un trabajo insensato no se paga con nada, ni con automóviles, ni con televisores. Surge la rebelión magnifica de las mujeres, que no aceptan una situación de inferioridad a cambio de halagos y protecciones; surge la insurrección desesperada de los jóvenes que no pueden aceptar el destino que se les ha fabricado